Fate, una de las tres fábricas que producen neumáticos en la Argentina, anunció que despedirá a 97 empleados y que, consecuentemente, ajustará su estructura, para adecuar sus operaciones al contexto del negocio.
A su vez, destacó que estos “sobrecostos distorsivos” no están presentes en otros países donde también se producen cubiertas. Esto hace que el costo final de los productos sea sustancialmente superior al de neumáticos fabricados en otros países, donde, incluso, existen subsidios e incentivos a la producción de este tipo de bienes.
Esto genera una “brecha de competitividad insalvable que torna imposible continuar exportando los productos que la empresa fabrica en la Argentina a mercados en los que nuestra marca está presente desde hace décadas”, aseguró la compañía cuyo accionista controlante es la familia Madanes Quintanilla, dueña de la fabricante de aluminio Aluar.
Esta decisión se dio a conocer a días de que el Gobierno anunciara la baja de aranceles para la importación de neumáticos. De hecho, según confirmó el vocero presidencial Manuel Adorni, en el caso de las cubiertas, la reducción fue del 35% al 16 por ciento.
En suma, Fate expuso que hoy en día la empresa debe afrontar “escandalosas asimetrías en el comercio exterior” ya que, mientras otros países subsidian producción de neumáticos que se exportan a la Argentina, el fabricante local “carece de esquemas comparables y debe afrontar sobrecostos y pagar derechos de exportación (único caso en el mundo)”.
Respecto al mercado interno, la empresa explicó que es la Argentina es “débil en controles y mecanismos de defensa comercial normalmente aplicados en el mundo”. A su vez, develó que es por esta razón que el mercado local “resulta muy permeable al ingreso de neumáticos importados en condiciones que se enmarcan en el comercio desleal”.

Como consecuencia de estas dificultades -a la que se suma también una caída de la demanda interna-, y teniendo en cuenta que “no existiendo otros destinos para la producción exportable, resulta imprescindible adecuar el modelo operativo de la planta industrial al contexto”, explicó la compañía.
La situación en las otras fábricas de neumáticos
Recientemente, en una audiencia realizada el lunes 22 de abril entre las compañías y el sindicato que encabeza Alejandro Crespo, la italiana Pirelli aseguró que, desde hace tiempo atraviesa “un proceso de fuerte contracción de la demanda, que se traduce en un descenso marcado de los niveles de producción y en una preocupante acumulación de stocks”.
Esto, continuó, llevó a la empresa a “tomar gran cantidad de medidas paliativas, como, por ejemplo, la suspensión de actividades los fines de semana”. Las tres fábricas de cubiertas trabajaban 24×7 hasta el año pasado y, antes del estallido que ocasionó el conflicto gremial en 2022, producían alrededor de 1 millón de cubiertas mensuales.
Por su parte, Fate y la japonesa Bridgestone también consignaron que “la actividad del neumático, desde hace un tiempo, se encuentra atravesando una situación compleja, que combina -entre otras variables-, una fuerte contracción de la demanda, un aumento sostenido de los stocks y de los costos operativos, todo ello, dentro de un marco de profunda improductividad, circunstancia que la representación empresaria viene advirtiendo desde hace años mediante diversas presentaciones“.
Esta noticia llega en un momento en el que el gremio que representa a los operarios que trabajan en las tres empresas que fabrican cubiertas en el país (Fate, Bridgestone y Pirelli) está aún en tratativas para cerrar su nueva paritaria. La semana pasada el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), frenó -por 24 horas- las máquinas de las tres fábricas, en repudio al recorte de actividad que, por el contexto económico, llevó adelante el grupo italiano.
Fue a partir del turno tarde del martes y se prolongó hasta el final del mismo turno del miércoles, prácticamente, a horas de volver a interrumpir actividad por el paro general de 24 horas que hizo la CGT el jueves contra el gobierno de Javier Milei, al que se adhirió el Sutna.
El conflicto gremial de la industria del neumático
Las tensiones entre el sindicato y las empresas fabricantes de neumáticos tienen larga data. En 2022, en el marco de la negociación por paritarias, el Sutna protagonizó un conflicto feroz, que se extendió durante cinco meses con paros y bloqueos en las plantas.
Para la última semana de septiembre, los paros y bloqueos frente a las fábricas llevaron a la suspensión total de la producción de neumáticos. Como consecuencia, días después, dos de las mayores fabricantes y exportadoras de la industria automotriz, Ford y Toyota, también debieron clavar los frenos.
Finalmente, en octubre de ese año hubo paz tras picos de tensión, con declaraciones cruzadas entre Crespo y el entonces ministro de Economía Sergio Massa y una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo que culminó con la toma del edificio (Callao al 100) por parte del sindicato durante 24 horas.
El acuerdo cerró la paritaria hasta junio de 2023 y le garantizó al gremio una cláusula automática cuya ejecución le valió un aumento de 185,84% entre julio de ese año y febrero de 2024, cuatro puntos por encima de la inflación en ese período. No obstante esta resolución, los conflictos entre el gremio y las empresas continuó, así como también lo hicieron los diversos paros que el sindicato organizó en las fábricas de cubiertas durante el año pasado.
De cara a las negociaciones para el periodo marzo 2024-febrero 2025, el gremio que encabeza Alejandro Crespo y las empresas ya participaron de seis audiencias en el Ministerio de Trabajo. Sin embargo, aún no hay un acuerdo a la vista.
Pirelli, por su parte, ofreció un aumento del 7% para abril, remunerativo y acumulativo respecto de los básicos y adicionales al 31 de marzo y propuso seguir analizando el “escenario general” en los meses siguientes, “para garantizar una negociación que represente la realidad de la actividad”. Tanto la japonesa Bridgestone, como la local Fate, adhirieron a la oferta salarial de Pirelli y manifestaron que, si el Sutna la aceptaba, ambas fijarían su posición en 48 horas.
Crespo respondió ante esta propuesta que “si la intención de las patronales es usar este tipo de maniobra para ver la posición de los trabajadores ante una propuesta que tuviera esas características, adelantamos que el 7% mencionado es manifiestamente insuficiente, en tanto resulta inferior a toda proyección inflacionaria, incluso a la oficial actualmente publicada en el REM, y, en consecuencia, lejos está de ajustarse a las necesidades de los trabajadores“, replicó.



